Nunca has sido mi amiga. Así te lo digo, de repente, no pienso darle más vueltas. La que hablaba contigo, la que se reía de todo lo que decías, la que aguantaba todo lo que hacías, la que soportaba tus insultos de “broma”… No era yo. No. Tengo un montón de trajes. A ese le llamaba “Llevarte bien con los que te hacen daño”. Sí, ¿Mola el nombre, eh? A mí también. ¿Extraño, eh? Pero bueno, me ha hecho pasar buenos momentos contigo. Muchísimos. Gracias a ese traje. Pero claro, las cosas, cuando pasan los años, se ven más claras. El traje se rompe. Y de ahí, a que te odie tanto. También siento que cuando vas con otro, soy como un espíritu. No me ves. O no quieres verme. Sí, la segunda opción. Eso sí, cuando te interesa y cuando no vas con nadie, a saludarme, ¿no? Bueno, sí te hace feliz, salúdame. Pero yo ni caso. Si, vaaaaaaaaale, me has ayudado, sin ti posiblemente no estaría donde estoy, ni sería como soy, pero me da igual.
Suerte, amiga del alma. (Ocno)
viernes, 7 de octubre de 2011
domingo, 4 de septiembre de 2011
Me encantan.
Estas són unas cuántas fotos de la chica de la entrada anterior. ¿A que son genial? (Si volvéis a mirar las fotos, veréis que tenéis la obligación de decir que sí.)
Neus. ღ
Conocer a una persona sin conocerla. Sí, saber quién es, pero no haber hablado casi nunca con ella. Y con todo eso, admirarla. Es genial. Es la amiga que muchos queréis. Pero…os jodéis, es mi prima. Y es MI-A. Diga lo que diga ella. Porque siempre será mi prima, quiera ella o no. Y es una persona con la que quiero hablar más, pero no tengo la ocasión. Además, no me hace falta hablar con ella, para que sepa que estaré ahí cuando quiera, y que es una de las personas más importantes para mí. Porque siemrpe será parte de mi vida.
P.D: Algún día la raptaré. Lo dejo caer.
Et vuic, amor meu. <3
Lo siento...
Cuando sabes que lo que dijiste, lo dijiste sin pensar.
Cuando sientes que nunca quisiste haberlo dicho.
Te sientes arrepentido.
Quisieras devolver el tiempo.
Pero no se puede.
El daño esta hecho, y haya ocurrido lo que haya ocurrido no hay vuelta atrás.
Así ha ocurrido, te sientes imbécil por haberlo dicho.
Si hieres a alguien que amas te sientes aun mas arrepentido.
Y así estoy yo.
Porque siempre soy yo misma contigo, y dije lo contrario,
exagerando e inventando términos.
Lo siento…O no.
Cuando sientes que nunca quisiste haberlo dicho.
Te sientes arrepentido.
Quisieras devolver el tiempo.
Pero no se puede.
El daño esta hecho, y haya ocurrido lo que haya ocurrido no hay vuelta atrás.
Así ha ocurrido, te sientes imbécil por haberlo dicho.
Si hieres a alguien que amas te sientes aun mas arrepentido.
Y así estoy yo.
Porque siempre soy yo misma contigo, y dije lo contrario,
exagerando e inventando términos.
Lo siento…O no.
Adiós.
Decidí tocar el fuego y me quemé. Nunca abro mi corazón a nadie, ni me decreto por nadie. Siempre fui la última en querer. Llegué a pensar que jamás lo haría, pero apareció el fuego. Ese maldito fuego que solo quería quemarme y nada más.
Al final de todo, he aprendido que no merece la pena entregar parte de tu cabeza a alguien, jamás mereció la pena. Me confundí. Siempre me confundo. No era la persona indicada, no era.
Lo que más me vulnera de esto es que cada día intenté hacer lo mejor que podía hacer, seguir a mi corazón. Pero el maldito fuego no seguía a su corazón, yo no era su corazón. Nunca lo fui, porque el corazón puede querer limitadamente, pero no a tan corto plazo.
Me quedó en mente lo que dije: “Que se atreva a alguien a decirme que no sé querer”, decía la verdad. Quise como nunca a alguien, hice cosas que jamás pensé que haría. Luché día y noche por seguir. Confíe lo que nunca había confiado. Y, evidentemente, me choqué contra la pared más grande que había en mi camino. Ni me quiso, ni quiso luchar.
Querido fuego del pasado: espero que ahora seas lo feliz que querías ser. Que te guste mirar al futuro porque ya no estoy. Que disfrutes de tus paseos por donde solías ir conmigo. Y que quieras de verdad... como nunca me quisiste a mí.
PD: Nunca te obligué a quererme, pero si yo no era lo que querías, ahorrarse estos años juntos hubiese estado genial.
Al final de todo, he aprendido que no merece la pena entregar parte de tu cabeza a alguien, jamás mereció la pena. Me confundí. Siempre me confundo. No era la persona indicada, no era.
Lo que más me vulnera de esto es que cada día intenté hacer lo mejor que podía hacer, seguir a mi corazón. Pero el maldito fuego no seguía a su corazón, yo no era su corazón. Nunca lo fui, porque el corazón puede querer limitadamente, pero no a tan corto plazo.
Me quedó en mente lo que dije: “Que se atreva a alguien a decirme que no sé querer”, decía la verdad. Quise como nunca a alguien, hice cosas que jamás pensé que haría. Luché día y noche por seguir. Confíe lo que nunca había confiado. Y, evidentemente, me choqué contra la pared más grande que había en mi camino. Ni me quiso, ni quiso luchar.
Querido fuego del pasado: espero que ahora seas lo feliz que querías ser. Que te guste mirar al futuro porque ya no estoy. Que disfrutes de tus paseos por donde solías ir conmigo. Y que quieras de verdad... como nunca me quisiste a mí.
PD: Nunca te obligué a quererme, pero si yo no era lo que querías, ahorrarse estos años juntos hubiese estado genial.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Diariamente.
Me pellizco cada noche, pensando si esto es real, si lo que me pasa no es todo una puta mentira. E intento despertar, pero veo que no puedo. Y lo vuelvo a intentar, pero sigo viendo la noche perfecta, hablando contigo, sabiendo que eres real, que existes.
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