Yo ya no sé si estoy bien o mal, si soy parte de lo que siento o si lo que siento me invade de pies a cabeza. Cuando estoy a tu lado me siento como una mariposa posada en una flor, aunque tenga alas para volar, no hay mejor lugar donde estar, y ni siquiera mis llamativos colores pueden hacer sombra a tu grandeza.
Puedo ser yo en todo momento, pero cuando estoy a tu lado es como si fuera yo completamente, no tengo miedos ni dudas, no existen las tristezas, no importa meter la pata, ni coger el callejón mas oscuro a altas horas de la madrugada, todo se esfuma, porque tú estás conmigo, y estoy tranquila, a tu lado no puede pasarme nada malo porque tú me das la vida cada día.
Llevamos tanto tiempo construyendo esto con tanto amor y tanto esfuerzo, que no podría construirlo con nadie que no fueras tú, y doy gracias a la vida cada segundo de mis días por haberte puesto en mi camino, y por poder verte sonreír cada vez que te sonrío.
A veces nos volvemos locos, nos portamos como niños cuando alguien se acerca a su juguete más preciado, el miedo a que alguien o algo nos arrebate esto roza la locura, y no miento si te digo que es esta locura la que hace darme cuenta
que te quiero más de lo que nunca he querido a nadie. A veces pienso en que un día lo que sientes desaparezca, y cuando me miras pienso que no soportaría que dejaras de mirarme de esa forma. Me gusta tanto tu forma de mirarme, tu forma de mirar al mundo y de reír cuando algo te sale bien. Cuando nos enfadamos y al rato vienes a mi lado a abrazarme fuerte. Me gustan demasiadas cosas de ti, me paso tantas horas mirándote que se describir cada gesto y cada movimiento tuyo.
Lo maravilloso de esto es lo difícil que lo hemos tenido y como seguimos aquí los dos luchando cada vez mas fuerte por no tener que separarnos nunca más, por dejar muchas cosas al lado, por dejarnos de tonterías, por seguir compartiendo maravillosos momentos y sobre todo, por un futuro siempre juntos. Porque no hay historia como esta, porque mi amor no marchitará, y porque te debo muchísimas cosas que quiero poderte dar. Y me quedan muchos años más, para darte la felicidad eterna.
Puedo ser yo en todo momento, pero cuando estoy a tu lado es como si fuera yo completamente, no tengo miedos ni dudas, no existen las tristezas, no importa meter la pata, ni coger el callejón mas oscuro a altas horas de la madrugada, todo se esfuma, porque tú estás conmigo, y estoy tranquila, a tu lado no puede pasarme nada malo porque tú me das la vida cada día.
Llevamos tanto tiempo construyendo esto con tanto amor y tanto esfuerzo, que no podría construirlo con nadie que no fueras tú, y doy gracias a la vida cada segundo de mis días por haberte puesto en mi camino, y por poder verte sonreír cada vez que te sonrío.
A veces nos volvemos locos, nos portamos como niños cuando alguien se acerca a su juguete más preciado, el miedo a que alguien o algo nos arrebate esto roza la locura, y no miento si te digo que es esta locura la que hace darme cuenta
que te quiero más de lo que nunca he querido a nadie. A veces pienso en que un día lo que sientes desaparezca, y cuando me miras pienso que no soportaría que dejaras de mirarme de esa forma. Me gusta tanto tu forma de mirarme, tu forma de mirar al mundo y de reír cuando algo te sale bien. Cuando nos enfadamos y al rato vienes a mi lado a abrazarme fuerte. Me gustan demasiadas cosas de ti, me paso tantas horas mirándote que se describir cada gesto y cada movimiento tuyo.
Lo maravilloso de esto es lo difícil que lo hemos tenido y como seguimos aquí los dos luchando cada vez mas fuerte por no tener que separarnos nunca más, por dejar muchas cosas al lado, por dejarnos de tonterías, por seguir compartiendo maravillosos momentos y sobre todo, por un futuro siempre juntos. Porque no hay historia como esta, porque mi amor no marchitará, y porque te debo muchísimas cosas que quiero poderte dar. Y me quedan muchos años más, para darte la felicidad eterna.

No hay comentarios:
Publicar un comentario